¿Te diste cuenta de que elegís parejas con características similares? ¿Que en distintos trabajos terminás teniendo los mismos problemas? ¿Que ante ciertos conflictos reaccionás siempre de la misma manera? No estás loco/a: estás repitiendo patrones.
¿Qué son los patrones de comportamiento?
Son formas automáticas de pensar, sentir y actuar que desarrollamos a lo largo de nuestra vida, especialmente en la infancia. Se vuelven tan naturales que ni siquiera los notamos.
¿Por qué repetimos lo que nos hace mal?
Lo conocido se siente seguro
Aunque suene paradójico, nuestro cerebro prefiere lo familiar (aunque sea doloroso) a lo desconocido. El caos que conocemos se siente más manejable que la incertidumbre de algo nuevo.
Intentamos "reparar" el pasado
Inconscientemente, elegimos situaciones similares a las que nos lastimaron, esperando que esta vez el resultado sea diferente. Es como si quisiéramos reescribir la historia.
No conocemos otra forma
Si creciste viendo cierto tipo de relaciones o formas de manejar conflictos, es probable que eso se haya convertido en tu "normal". No sabés que existe otra manera.
Ejemplos comunes de patrones
- Elegir parejas emocionalmente no disponibles
- Evitar conflictos a toda costa (o buscarlos constantemente)
- Postergar decisiones importantes
- Sobreexigirte hasta el agotamiento
- Priorizar a los demás sobre vos
- Sabotear relaciones cuando empiezan a ir bien
¿Cómo salir del ciclo?
1. Hacé consciente lo inconsciente
El primer paso es darte cuenta. Observá tus relaciones, tus reacciones, tus elecciones. ¿Ves algo que se repite?
2. Conectá con tu historia
¿De dónde viene ese patrón? ¿Qué aprendiste en tu familia? ¿Qué experiencias te marcaron? Entender el origen ayuda a desarticular la repetición.
3. Cuestioná tus creencias
"Así soy yo", "Siempre me pasa lo mismo", "No puedo cambiar". Estas frases sostienen los patrones. ¿Son realmente ciertas?
4. Elegí diferente (aunque cueste)
Romper un patrón implica hacer algo distinto a lo habitual. Vas a sentir incomodidad, pero esa incomodidad es señal de que estás creciendo.
5. Buscá acompañamiento
La terapia es un espacio ideal para identificar patrones, entender su origen y desarrollar nuevas formas de relacionarte con vos mismo/a y con los demás.
Repetir no es tu destino. Con consciencia y trabajo, podés escribir una historia diferente.
