Si estás buscando un espacio terapéutico donde sentirte escuchado/a y acompañado/a de manera genuina, la Terapia Gestalt puede ser el camino para vos.
Un enfoque centrado en el aquí y ahora
A diferencia de otros enfoques que se centran principalmente en el pasado, la Gestalt pone el foco en lo que está sucediendo en el momento presente. Esto no significa ignorar tu historia, sino entender cómo esa historia se manifiesta en tu vida actual.
La importancia de la consciencia
Uno de los pilares de la Gestalt es desarrollar la consciencia: darte cuenta de qué sentís, qué pensás, cómo reaccionás. Muchas veces funcionamos en "piloto automático" sin percibir patrones que nos limitan o nos causan malestar.
No te decimos qué hacer: te acompañamos a descubrirlo
En la Terapia Gestalt, el terapeuta no es un experto que te dice cómo vivir tu vida. Es un acompañante que te ayuda a explorar tu experiencia, a hacer contacto con lo que sentís y a encontrar tus propias respuestas.
El cuerpo también habla
La Gestalt considera a la persona como una totalidad: mente, cuerpo y emociones están conectados. Por eso, prestamos atención no solo a lo que decís, sino también a cómo lo decís, a tu postura, a tu respiración. Todo comunica.
Experimentos y creatividad
Las sesiones pueden incluir ejercicios creativos, visualizaciones, trabajo con sueños o dramatizaciones. Estas técnicas te permiten explorar situaciones desde diferentes perspectivas y generar nuevas formas de relacionarte con tus conflictos.
¿Para quién es la Terapia Gestalt?
Es para cualquier persona que quiera:
- Conocerse mejor
- Trabajar su ansiedad o estrés
- Mejorar sus relaciones
- Procesar duelos o cambios de vida
- Desarrollar mayor autenticidad
- Encontrar un espacio de escucha sin juicios
"El objetivo de la terapia no es hacerte diferente, sino ayudarte a ser más vos mismo/a."
